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TLACUACHE: NO ES UN ROEDOR Y ES BENÉFICO PARA EL HUMANO

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En ocasiones las apariencias nos engañan. Si cerca de tu vecindario has visto un tlacuache, lo más probable es que estés muy equivocado respecto a este animalito.

Seguramente alguna vez te ha tocado ver a un tlacuache rondando por la oscuridad en la ciudad y has pensado algo horroroso acerca de esta criatura. Su apariencia similar a una rata gigante, con dientes feroces y cola larga, podría dar pie a esa reacción. Sin embargo no pertenecen a la familia de los roedores. El tlacuache (nombre mexicano que proviene del náhuatl) es conocido también como zarigüeya u opossum, y pertenece a la subclase de los marsupiales, a la que también pertenecen los koalas y los canguros.

Lo que les diferencia del resto de los mamíferos es que no tienen placenta, por lo que “incuban” a sus crías (que nacen con apenas 2 cms. y pesan 20 gms.) en una bolsa especial llamada “marsupio”, donde terminan su desarrollo embrionario. El marsupio esconde en su interior los pezones de la madre, donde las crías recién nacidas estarán firmemente adheridas durante 2 meses.

El tlacuache es uno de los pocos animales que se conservan sin variaciones desde que aparecieron en nuestro planeta hace unos 80 millones de años, más antiguos que muchos dinosaurios, por lo que se le considera un fósil viviente. Si alguna vez viste alguna de las películas de “La Era del Hielo, recordarás cómo estos marsupiales poseen una cola prensil, que puedem utilizar como una “mano extra” para mantener el equilibrio e incluso colgarse de ella.

Muchas veces tachados como animales rabiosos, el tlacuache en realidad es un animal totalmente dócil. Su única defensa al ser atacado o sorprendido es quedarse totalmente inmóvil, simulando estar muerto para que su atacante pierda interés. Es más pacífico que un mapache y mucho más fácil de remover de algún lugar que un pájaro revoloteando.

Las zarigüeyas son totalmente adorables para una persona capaz de ver más allá de su apariencia. No son portadores de rabias o enfermedades y son totalmente inofensivos. Si alguna vez llegas a toparte con uno de estos animalitos, recuerda que forman una parte indispensable de nuestro ecosistema, porque su dieta incluye insectos principalmente, así que es probable que te haga el favor de mantener cucarachas y otras plagas lejos de tu casa. Se reproducen muy seguido así que antes de lastimar a uno, o hacerle el feo y asustarlo, recuerda que es posible que sea una mamá tratando de sobrevivir y cuidar a sus crías que están dentro de su bolsa. Checa el código de abajo y observa a una mamá cargando en su lomo a sus crías. Ellas pueden aguantar: ¡Más de 15 bebes!… Además, es un tesoro nacional ya que son los únicos marsupiales en el país. Cuídalos, abre tu mente.