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MEJÍA BARÓN: PROFETA DE ‘EL PIOJO’

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En entrevista exclusiva para ME, el residente de Valle Oriente, exdirector técnico de la Selección Mexicana y asesor deportivo de Tigres de la UANL, aclara cómo y por qué excluyó a Miguel Herrera de la convocatoria para el Mundial de 1994 en EU. Y narra la inestabilidad emocional del director técnico recién cesado.

Respetuoso, serio, sin ambigüedades, el Doctor recibe a ME en las Magma Towers para explicar lo que muchos mexicanos se preguntan: ¿Cómo es posible que “El Piojo” haya sido considerado el perfil de un director técnico del equipo nacional?

Y tajantemente, el Doctor advierte que desde 1994 él excluyó a Miguel Herrera de la Selección porque simplemente no controlaba sus emociones, lo cual significa que no puede ser un líder, un ejemplo para los jugadores, para las familias y los niños que ven el futbol.

Entonces, ¿por qué un hombre así llega a ser el director técnico de la Selección?… Definitivamente por la decisión de la gente de pantalón largo dentro del futbol mexicano.

Además de Herrera, Mejía Barón tampoco acepta, como “mexicano futbolero”, el haber sido representado por Ricardo Lavolpe.

Advierte que el problema de Miguel Herrera y de Lavolpe nunca ha sido futbolístico, sino de personalidad, de carácter.

También, el Doctor aclara la famosa frase: “Es como una granada de mano”, que realmente no fue hecha para Herrera, sino para Luis García. Se trata del teléfono descompuesto en que cayó el conductor deportivo de TvAzteca, Christian Martinoli, con ese enunciado compuesto por Mejía Barón para describir la peligrosidad ofensiva de García.

Y es que esta frase juega un papel importante en la polémica que se generó entre los locutores deportivos, Luis García y Martinoli, por sus críticas hacia “El Piojo”, lo cual desencadenó el penoso incidente de la agresión del exdirector técnico de la Selección contra los conductores en el Aeropuerto de Filadelfia la semana pasada.

“La granada de mano” nunca fue una manera de describir la explosividad del carácter de “El Piojo”, sino un enunciado creado por Mejía Barón para referirse a la baja estatura de Luis García en la delantera mexicana, pero a la vez a su agilidad y certeza ofensiva para agredir a los equipos rivales.

Sin embargo, la frase fue utilizada por Christian Martinoli, como teléfono descompuesto, para describir a “El Piojo” y su falta de control en sus emociones.

‘LO EXCLUÍ DEL EQUIPO’

El Doctor Mejía Barón nunca estuvo de acuerdo en el comportamiento de “El Piojo”, primero como jugador y luego como técnico de la Selección Mexicana.

Como director técnico de la Selección Nacional entre 1993 y 1995, para Mejía Barón es difícil externar de manera pública una opinión sobre el tema táctico del equipo. Porque lo ideal es ganar convenciendo, y que gane el que lo merezca de acuerdo a lo que pasó en la cancha.

Pero a veces esa combinación no corresponde y triunfa el que hizo menos méritos, como en la polémica generada por las inexistentes penas máximas que le dieron a México el pase a la final de la Copa de Oro 2015 y finalmente el campeonato.

“Por eso a mí no me gustaría ahondar sobre el aspecto técnico táctico, lo que podría yo comentarte de la Selección es que, como mexicano futbolero, no me he sentido bien representado con la Selección Nacional de mi deporte con el señor Ricardo Lavolpe y con Miguel Herrera.

“O sea ése es mi sentimiento. No es por sus conocimientos técnicos y tácticos y sus conocimientos de futbol, porque este deporte que pareciera tan difícil es muy sencillo ¿no?, y casi todos los técnicos profesionales, casi todos sabemos lo necesario como para dirigir a un grupo de niños, o de selección nacional, porque los buenos equipos los hacen los buenos jugadores”.

Por ello, para Mejía Barón los técnicos han tenido una sobre exposición que es parte de un producto comercial, pero debido a esa publicidad, deben saber comportarse de manera ejemplar.

“Mucha gente te está viendo y los niños, y como se han comportado algunos técnicos como los que te digo, no enaltecen nuestro deporte. En el aspecto técnico y táctico, cómo jugaron, no me quiero meter, pero el comportamiento no es ejemplar.

“Miguel Herrera estaba convocado cuando a mí me nombran director técnico (1993), y yo convoco a Miguel, me parecía un tipo muy interesante, ¡bravo!…

“Un lateral derecho, supe de su camino en el futbol porque él era centro delantero del equipo Torreón parece ¿no?, pero acabó siendo lateral derecho en Atlante y lo hizo muy bien con Lavolpe, entonces a la hora de que yo tengo que convocar pues lo llamo y fíjate que vamos a la eliminatoria, y en esa eliminatoria de cuatro equipos solamente había un lugar, porque CONCACAF tenía dos lugares nada más en esa época, hoy hay tres lugares y medio, y de esos dos uno estaba adjudicado a Estados Unidos porque era el anfitrión.

“Entonces habíamos cuatro equipos que pretendíamos un lugar que eran El Salvador, Honduras, Canadá y nosotros, ése era el último jalón, íbamos con El Salvador y nos ganan 2-1, unos partidos bravísimos, no sé si Benjamín Galindo o Miguel España perdieron un diente.

“Le rompieron el malar y salió conmocionado a este muchacho Paco Uribe, que después de eso ya fue muy difícil que volviera a tomar su nivel, o sea ese partido fue bravo, nos ganaron 2-1. Entonces imagínate vas a una eliminatoria y el primer partido te vencen, entonces el ánimo está terrible ¿no?…”.

Mejía Barón recuerda que cuando viajaba en el autobús algunos directivos, de los cuales rechazó mencionar su nombre, dijeron en voz alta: “¡Híjole!.. Yo creo que nos equivocamos”, sentencia temprana que no ayudó nada al ánimo del equipo.

“Pero bueno, regresamos y nos toca Honduras en el Estadio Azteca y le digo a Miguel (Herrara), Miguel te vas a enfrentar a Dolmo Flores que era un hondureño que jugaba aquí en México, le dije tienes que no perder la cabeza, debemos terminar.

“Haz de cuenta todo lo que él hizo de mal, yo se lo había advertido a él. Entonces como al minuto veintitantos, no me acuerdo bien pero fue primer tiempo, ¡pum!… Le da una patada que lo echa y nos quedamos con diez hombres en el Estadio Azteca. Afortunadamente pudimos salir adelante, aunque tú sabes que estar con diez hombres… Pero ganamos, ganamos”.

El juego fue el domingo, el lunes en la convocatoria, Mejía Barón sacó a “El Piojo” del equipo.

“Amaneciendo el lunes le digo: ‘Miguel estás fuera, no te voy a utilizar, estás fuera, ya entendí que pierdes la cabeza y en esto quien no tiene una estabilidad emocional es muy difícil’… Le advertí antes del juego, después le di las gracias y lo sacaba yo de la concentración, y pasaron unas horas y se acercó la gente del Atlante, que eran sus compañeros, Luis Miguel Salvador podría corroborarte todo lo que te estoy diciendo, también Andrade, Félix Fernández, parece que Memo Cantú.

“Varios se acercaron, también el grupo de Pumas, que era la base de la Selección, gente que yo conocía porque habíamos acabado de ser campeones. Se acercan y me insisten dos o tres veces y decía no, pero bueno vi que era conveniente para el grupo y dije: ‘ok’, vamos, está bien Miguel (Herrera), quédate, no pasó nada, vamos’, pero yo no pensé en volver a convocarlo”.

“Sí jugó otra vez, porque yo también pensé y dije bueno si todo se dio así debo tomarlo en cuenta y espero que haya él corregido su actitud y que le haya servido de escarmiento, ese límite de que estaba fuera y en unos minutos estuvo adentro por el interceder del grupo, entonces sí jugó otro partido contra Canadá, salimos adelante, calificamos y fuimos al mundial.

“Y de ahí, de ese momento a mi convocatoria final, yo no me acuerdo bien ahorita te voy a decir pero a lo mejor pasaron siete meses, porque hay un periodo donde no pasa nada, y en ese inter Miguel (Herrera) estando en Atlante, tiene un episodio también bochornoso en el estadio de León, le pega no sé a quién afuera (del estadio), o sea si yo tenía duda por lo que pasó, en ese momento yo de espectador, dije: ‘yo no voy a llevar a Miguel, ¿a qué lo llevo a que tenga problemas?’, y no lo convoqué”.

Incluso, el Doctor Mejía Barón dice que para el Mundial tuvo que adaptar a dos laterales y lo prefirió así, antes de llevar a “El Piojo” al Mundial de Estados Unidos, donde México pasó a la segunda ronda, octavos de final, y perdió en penalties frente a Bulgaria, aquel 5 de julio de 1994.

“Allá jugó de lateral derecho en el puesto que él utilizaba un tipo que se llama Jorge Rodríguez, él era el número 7, o sea extremo derecho del equipo Toluca, y del lado izquierdo jugó Ramón Ramírez, que él era medio ofensivo del equipo Santos, o sea los dos laterales que jugaron en el mundial en esa época no eran laterales originales, sino se adaptaron a esto porque es lo que yo pensaba que debía jugar ¿no? Así era mi idea, entonces Miguel (Herrera) quedó fuera.

“Lo que yo no estoy de acuerdo es en el comportamiento de un líder, porque un técnico es un líder, y puede ser un líder natural o puede ser un líder designado, cualquiera de los dos tiene una obligación de ser ejemplar en su comportamiento y por lo menos intentarlo. Yo no estoy contra Miguel Herrara, no me gusta su manera de actuar…”.

UN TIGRES BIEN ARMADO

Hace 23 años, por primera ocasión, el Doctor vivió parcialmente en Monterrey cuando dirigió a los Rayados, y desde junio del año pasado volvió al área metropolitana para vivir en Valle Oriente e integrarse al cuerpo técnico de los Tigres. Mejía Barón dice estar feliz con la afición felina, con la gente del área metropolitana de Monterrey en general, que es tan intensa que te quiere, te adopta, o te manda al diablo.

“Estoy en los Tigres por una situación especial, porque tengo una historia larga con Ricardo, con “Tuca” Ferretti, es mi amigo, y yo le dije a la directiva: con todo respeto, que si me invitaban yo trataría de venir a ayudarle a “Tuca”, y que iba a parecer irrespetuosa mi respuesta, pero yo sabía que si lograba eso, que la consecuencia iba a ser que le iba a ayudar a Tigres, que es el que me paga, porque no me paga “Tuca”.

“Y los dirigentes aceptaron mi insolencia, y aquí estoy, ya tengo dos temporadas, voy para la tercera, mi única idea es ser ayudante. Yo antes de ser primero, porque fui primero, fui director de Pumas, de varios equipos y de Selección Nacional, fui ayudante y pienso que fui muy buen ayudante de Bora Milutinovic, el entrenador de México que perdimos aquí contra Alemania en el ‘86”.

Mejía Barón dice que esta ocasión Tigres seleccionó muy bien a los nuevos jugadores que se suman esta temporada y que van por la Libertadores y luego por la Liga.

“Me gusta mucho Monterrey, eso que estás viendo allá es maravilloso, cerros verdes, esto se ve precioso, el Cerro de la Silla es un lugar muy especial, a parte yo estuve aquí hace 22, 23 años y la gente fue maravillosa, me quedé emocionado de cómo es la gente en general.

“Es muy intensa, o te valora, te quiere, o te manda al diablo. Ahora con esta oportunidad, porque la vida da muchas vueltas, pues estoy aquí y ya tengo un año y vivo muy tranquilo, vivo a gusto, me siento una persona muy afortunada porque vivo en vacaciones, vivo jugando, o sea mi quehacer es que afortunadamente puedo hacer lo que quiero, es estar dentro del futbol, entonces soy muy afortunado.

“La afición de Tigres es maravillosa, el otro día el espectáculo que dieron (frente al Inter de Porto Alegre) es increíble, 200 mariachis ahí, afortunadamente tuvieron que irse por la puerta de atrás, pudieron entrar a hacer su trabajo y ver a tipos como (Rafael) Sóbis que es brasileño, o a André que es recién llegado de Francia, quedarse en medio de la cancha para estar admirando, valorando, después de jugar todo lo que pasó, pues yo creo que eso es muy significativo”.

El Doctor Mejía Barón planea y trabaja, junto a su amigo “El Tuca” Ferretti, con la meta de marcar una estrella más en el logotipo de los Tigres.

Miguel Mejía Barón:

  •  Director Técnico campeón de Liga con Pumas de la UNAM en 1993.
  • Director Técnico de la Selección Mexicana entre 1993 y 1995.
  • Asesor Técnico de los Tigres de la UNAL desde junio del 2014.
  • Excolumnista de la revista Récord y excomentarista en televisión.
  • Asesor Deportivo del Tec de Monterrey, campus Puebla.
  • Por su técnica y comportamiento dentro y fuera de la cancha, su jugador ideal es Lionel Messi.