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DONALD TRUMP: EL PELIGRO

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Desde publicaciones como The Economist, integrantes de su propio partido como el excandidato republicano Mitt Romney, hasta Mario Vargas llosa y los expresidentes mexicanos coinciden en el riesgo potencial.

Es un hecho que Donald Trump y su demagogia están dividiendo a los estadounidenses, que se ganó el apelativo de “ignorante” en temas de Seguridad Nacional en su país, y que en Europa y Latinoamérica se ganó el odio de muchos.

Pero sigue ahí, atrayendo a la clase más conservadora, antiinmigrante y hasta xenofóbica, principalmente del sur y el centro de los Estados Unidos.

Por ello la posibilidad de que Donald Trump, precandidato republicano, gane la candidatura su partido y la Presidencia en ese país, fue incluida por la revista británica The Economist entre los 10 grandes riesgos a los que se enfrenta el mundo.

La llamada Unidad de Inteligencia de esa publicación (EIU), que elabora informes anuales centrados en asuntos de actualidad que afectan a países, regiones e industrias específicas, alertó que el empresario norteamericano podría alterar la economía global si lograra suceder a Barack Obama.

También advirtió que de llegar a la Presidencia, Trump podría intensificar los riesgos políticos y de seguridad en Estados Unidos, pese a que no espera que el multimillonario vaya a imponerse a Hillary Clinton, a quien percibe como “su más probable candidata demócrata”.

La citada publicación considera que un escenario en el que Trump pudiera llegar a ser presidente estadounidense entraña más riesgos globales que la posibilidad de que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) tras el próximo referéndum del 23 de junio o un enfrentamiento armado en el Mar del Sur de China.

Entre los otros eventos que el informe de “The Economist” incluye entre los de más riesgo global figuran también una ralentización económica aguda, las intervenciones de Rusia en Ucrania y la posibilidad de que la crisis Siria preceda a una nueva “guerra fría”.

“Hasta ahora, Trump ha dado muy pocos detalles de sus políticas, y éstas tienden a ser propensas a una revisión constante”, indica el EIU en su informe de valoración sobre riesgos globales, que se centra en el impacto y la probabilidad de esos eventos.

Para elaborar el documento, el ránking del EU emplea una escala de uno a veinticinco, en la que Trump se sitúa en el mismo nivel de riesgo que “la creciente amenaza del terrorismo yihadista desestabilice la economía global, dice The Economist.

“Ha sido excepcionalmente hostil hacia el libre comercio, incluyendo de manera notable el Nafta -tratado de libre comercio de América del Norte-, y ha tildado a China repetidamente de ser un ‘manipulador de divisas'”, señala el informe.

Alerta, además, de que el fuerte lenguaje que Trump emplea para dirigirse a México y a China en particular, “podría escalar rápidamente hacia una guerra comercial”.

“Sus tendencias militares hacia Oriente Medio y su prohibición a todos los musulmanes de viajar a EEUU sería un potente instrumento de reclutamiento para grupos yihadistas, aumentando su amenaza tanto dentro de la región como más allá”, agrega el informe.

PREMIO NÓBEL Y EXPRESDIENTES

Uno de los primeros personajes es adelantar el peligro que representa Trump fue Mario Vargas Llosa.

Desde finales del año pasado, el Premio Nobel de Literatura aseguró de manera categórica que Donald Trump es un peligro para su partido Republicano, su propio país y hasta para el  mundo. Antes que nadie, el escritor peruano alertó sobre la figura de Trump, a quien, dijo “no hay que verlo como un mero payaso, sino como alguien que representa, aunque sea en pequeña escala, un peligro para toda la sociedad democrática”.

Durante la ponencia “La democracia y la libertad de expresión”, que se realizó en la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en Charleston, Estados Unidos, Vargas Llosa aseguró que a pesar “de todo lo que se diga”, esa nación “es un país profundamente democrático”.

Por ello, dijo Vargas Llosa, es lamentable que alguien que representa algo tan profundamente antidemocrático, como es Donald Trump, pudiera ser candidato en Estados Unidos. El escritor explicó que pese al discurso racista de Trump, todas las estadísticas pueden demostrar que los inmigrantes crean riqueza, crean trabajo, dan mucho más de lo que reciben”.

También dijo que los prejuicios son más profundos que la racionalidad, que los argumentos estadísticos y económicos. Además, el Nobel señaló que “ninguna sociedad está vacunada contra el racismo y la xenofobia, que toca unos fondos irracionales que existen en todas las naciones”, lo que sumado a la presencia de “un demagogo” como Trump, puede llegar a contagiar a la sociedad de un sentimiento antiinmigrante.

En la pregunta del periodista argentino Andrés Oppenheimer, quien fungió como entrevistador, sobre el efecto que el millonario puede causar en el Partido Republicano, el peruano vio que muchos republicanos “lo han entendido y sienten la necesidad en que el partido se centre en otro tema si quieren ganar la elección”.

Incluso el expresidente mexicano Felipe Calderón ha criticado en varias ocasiones al aspirante a candidato Presidencial estadounidense.

Calderón asegura que representa un peligro para su propio país y comparó su discurso con el de Hitler, un día después de que hiciera lo mismo el también exmandatario Vicente Fox.

“Deberíamos advertir lo que este señor representa, no diría para México, lo que representa de peligro para Estados Unidos. ¿Por qué razón? Porque está sembrando el odio antiamericano en todo el mundo y esa siembra puede traducirse en el futuro en una muy difícil condición de los americanos en todo el mundo”, expresó Calderón.

Calderón también criticó el discurso racista del precandidato Presidencial del Partido Republicano de Estados Unidos.

“Yo creo que esta lógica de exaltar la supremacía blanca no es ni siquiera actuar contra la migración, Donald es descendiente de migrantes. Está hablando en contra de migrantes que tienen un color distinto al de él. Es francamente racista y un poco es la explotación de fibras sensibles que en su momento el propio Hitler hizo” advirtió esa ocasión Calderón.

Sobre la promesa de campaña de Trump respecto a construir un muro fronterizo y hacer que México lo pague, el expresidente reiteró lo que ha insistido en expresar que los mexicanos no vamos a pagar un solo centavo por ese estúpido muro.

“Es un símbolo que va a ser totalmente inútil. Es un hecho que desde hace cinco años el flujo de inmigrantes es negativo, es decir, la migración neta de trabajadores mexicanos a Estados Unidos es cero, o negativo”.

Felipe Calderón, que gobernó México de 2006 a 2012, ha estado enfrascado con su predecesor, el también panista Vicente Fox (2000-2006), en una aparente competencia de críticas a Trump. Apenas una semana antes  Fox había advertido en febrero, en una entrevista concedida a Univisión, que el aspirante a la nominación Presidencial republicana es un falso profeta, que llevaría a los ciudadanos al precipicio debido a su ignorancia.

Vicente Fox tuvo un enfrentamiento indirecto con el político estadounidense luego de declarar en un programa televisivo que no iba a pagar por el muro que Trump promete construir en la frontera entre ambos países. Poco después, el republicano cargó contra el expresidente en twitter, reprochándole que usara una palabra soez para calificar al muro y exigiéndole que se disculpara.

“¿Y la disculpa de él a todos los mexicanos?”, replicó Fox, antes de recordar que el propio vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, pidió disculpas a México por la retórica dañina que utilizara en la campaña Presidencial.

“Este cuate a veces me recuerda a Hitler, el de la raza blanca y todos los demás son segundones y todos los demás no importan”, ha expresado Fox.

Trump está detrás de los delegados que dejó sueltos el exaspirante republicano Marco Rubio.

Y es que el martes 15 de marzo, Marco Rubio renunció a la carrera republicana por la candidatura a la Presidencia de Estados Unidos y de paso dejó en el aire un valioso botín de 169 delegados, que de inmediato abrieron el apetito de los tres candidatos republicanos aún activos: Ted Cruz, John Kasich y Donald Trump.

Teniendo en cuenta que la reñida contienda por la nominación podría ser decidida por la mínima en la Convención Nacional Republicana de julio, no es de extrañar ese interés.

El multimillonario Donald Trump tenía hasta finales de marzo 673 delegados, pero necesita llegar a mil 237 para asegurarse la nominación. Parte del establishment del Partido Republicano está luchando por impedir que el empresario llegue a la cifra que le garantizaría la victoria.

LO QUE VIENE EN LA CARRERA PRESIDENCIAL DE EU

7 de junio

Son las últimas primarias de 2016, con cinco estados votando, incluidos California y Nueva Jersey. Normalmente, las primarias del 7 de junio son ya irrelevantes (al estar ya decidido el ganador). Sin embargo, con un caótico duelo republicano que ha superado todas las expectativas, estas citas podrían ser aún decisivas.

18 de julio

La convención del Partido Republicano comienza en Cleveland. Podría ser la primera convención dividida desde 1976, si ningún candidato ha logrado para entonces la mayoría necesaria de delegados. Si las cosas no fueran tan emocionantes, aun así asistiríamos a la presentación del programa republicano y la elección del candidato a vicepresidente.

25 de julio

Probablemente, la convención del Partido Demócrata en Filadelfia será mucho menos caótica. Sin embargo, además de la elección del candidato a vicepresidente, es probable que se produzcan fuertes debates ideológicos. La influencia de la campaña antiestablishment, de Bernie Sanders, continuará sintiéndose en todo el partido.

26 de septiembre

El primer Debate Presidencial tendrá lugar en la Universidad Wright State, en Dayton, Ohio. Habrá tres debates entre los candidatos a la Presidencia y otro que enfrentará a los candidatos a vicepresidente. El primer debate electoral de 2012 fue crucial, entonces Barack Obama ofreció una actuación mediocre, lo que permitió a Mitt Romney avanzar hasta el primer puesto.

8 de noviembre

Finalmente, el primer martes después del primer lunes de noviembre, más de 100 millones de norteamericanos irán a las urnas para elegir al próximo presidente de los Estados Unidos.